Lo mismo.
Ya nada es lo mismo.
Desde que sabes de mi universo y mis agujeros negros.
Desde que las canciones que me ponen triste las escucho
mientras tú me sonríes al otro lado de la pantalla.
Desde que todos mis planes de futuro acaban conmigo entre
tus piernas.
Desde que me despierto alterada y calmas mis pesadillas.
Desde que te pones seria para anclar mis pies a la tierra si
me desvío del camino.
Sigo siendo la misma; las mismas manías, la rebeldía que
siempre llevé como bandera, perdiéndome en mis pensamientos cuando lo necesito,
con la libertad que un día me regalé.
Lo único que ha cambiado es que cuando
miro a mi derecha estás ahí, agarrándome la mano, con tus manías, tu rebeldía,
tus pensamientos y tu libertad.
Porque todo es lo mismo que antes.
Pero mejor.
Comentarios
Publicar un comentario