Aguanto
Aguanto las miradas que te dedicaría, para pasar a las justas y necesarias. Esas que acaban en el suelo o en el horizonte. Porque si estuviéramos a solas, a centímetros de ti, con las manos entrelazadas, acabarían en tus labios. ¿Te imaginas que supieras todo lo que pasa por mi mente? A lo mejor lo intuyes. Por eso me quieres así, a medias, observando el amor puro del que a veces cae, y otras veces te levanta, pero que nunca baja la guardia. Confías en mi buen hacer incluso más que yo, en que nunca voy a perder la razón. Pero joder, si enamorarse es lo menos irracional del ser humano… ¿cómo nunca voy a perder la razón si tengo el corazón sin frenos y cuesta abajo cuando se trata de ti? Aguanto, porque es mi única opción. Porque para huir, a pesar de lo que digan, es de ser muy valiente. A veces las situaciones se nos van de las manos y acaban explotando. Y explotará entre lágrimas y silencios...