llegó
Llegó. Y yo no la esperaba.
Como un huracán.
Como una pandemia.
De esas que te cambian la vida.
Me besó, me abrió la puerta y no me fui.
Volví a su cama.
Volví a sus brazos.
Volví a la calma que me provocaban sus caricias.
Y un día ya no volvimos.
Pasamos a las caricias de pantallas y a besarnos con las miradas.
Nos quedamos esperando.
A que el mundo vuelva a darle al play a la vida.
Esa que quiero pasar a su lado. Agarrada de su mano.
Parece que el sol sale con más fuerza desde que ella está en mi vida. Que la gente sonríe más y que el pasado duele menos.
Y quiero entenderla, cuidarla, aprender de ella.
Que por la noche siempre me quiera hacer un hueco en su cama.
Y que cuando amanezca... siga ahí.
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